El ronquido altera el patrón del sueño y priva al roncador de un descanso adecuado, por lo que afecta la calidad de vida y se convierte en un signo de alarma. Consultar a tiempo permite encontrar una solución definitiva para volver a conciliar el sueño.
Después de un día agotador nada mejor que tumbarse en la cama esperando conciliar un sueño reparador… que no llega. Pese a que existen factores que influyen en la calidad del sueño, como la temperatura del ambiente, el ejercicio físico, las alteraciones de ánimo, la alimentación y el sexo, nada resulta más agotador y molesto que una noche de solo ronquidos.
La persona que ronca duerme mal y puede presentar diferentes molestias durante el día, como cansancio, somnolencia, mal humor, disminución de las capacidades de concentración, problemas para memorizar, escaso rendimiento en las actividades diarias y mayor riesgo de sufrir infecciones.
El ronquido es un problema que afecta al 20 por ciento de los hombres y al 10 por ciento de las mujeres de todo el mundo. Muchas personas consideran que roncar es algo normal e incluso gracioso, sin saber que este puede afectar la salud física y mental.
La mayor parte de los individuos que roncan duermen con la boca abierta porque tienen alguna obstrucción en las vías nasales o en la garganta. La causa concreta puede ser congestión nasal, hipertrofia de las adenoides o las amígdalas, aumento de los cornetes nasales, pólipos en la nariz, desviaciones del tabique, úvula o campanilla grande, paladar redundante, problemas dentales, obesidad o que duermen boca arriba, lo que hace que la lengua caiga hacia atrás y obture parcialmente la laringe. Además, el hecho de respirar por la boca toda la noche conlleva a un resecamiento de las mucosas que se ve reflejada en dolor de garganta, mal aliento y faringitis.
Pero como en el ronquido hay un impedimento al libre paso del aire por las vías respiratorias superiores, muchas veces se producen las apneas de sueño. Se trata de pausas de la respiración durante el sueño, que duran generalmente más de 10 segundos. La persona que sufre de apnea obstructiva de sueño deja de respirar por cortos lapsos de tiempo varias veces en la noche y esa falta de oxígeno en la sangre puede conllevar a problemas cardiovasculares, infartos al corazón, derrames cerebrales, hipertensión arterial, diabetes, disfunción sexual, irritabilidad, pérdida de memoria, problemas de concentración, hiperactividad, dolor de cabeza y mayor riesgo de sufrir accidentes de tránsito y en el trabajo por la somnolencia.
El láser, una cura definitiva
El roncador que no duerme ni deja dormir debe ser valorado por el otorrinolaringólogo para determinar si además del ronquido sufre de apnea y la severidad de la misma. Lo primero que se hace es explorar la nariz, la boca, la garganta y el paladar para comprobar si existe alguna anormalidad en alguna de estas estructuras que cause la obstrucción. En ciertos casos se pueden solicitar exámenes especializados como endoscopia nasal, laríngea u oral, si es necesario también efectuar un estudio del patrón de sueño para determinar la gravedad del ronquido y los efectos que genera en la calidad de vida del paciente.
El tratamiento del ronquido depende del diagnóstico realizado por el especialista en otorrinolaringología. La exploración orienta a la raíz del problema puede que se trate de una desviación del tabique, de un cuadro de alergia pasajero o de un aumento de tamaño de las amígdalas o adenoides entre otros, en cualquier caso llegar a la causa es la única forma de aliviar o eliminar el ronquido por completo.
Quienes tienen sobrepeso en especial, la conocida papada pueden volver a dormir sin problema y sin ruidos tan pronto se libran de los kilos de más. Otras veces basta con cambiar ciertos hábitos a la hora de dormir para lograr un sueño silencioso. Sin embargo, en ocasiones la solución no es tan sencilla y se requiere una intervención quirúrgica para curar o disminuir la intensidad del ronquido.
En la actualidad se ha desarrollado una técnica de resección de los tejidos redundantes en esta área por medio del láser de CO2. Con esto se obtiene una vía aérea más extensa por donde el aire puede pasar sin vibraciones y lo mejor es que la cirugía es ambulatoria, no requiere gran incapacidad y el postoperatorio es menos doloroso.
Si el problema radica en unas amígdalas o adenoides que han crecido más de la cuenta, con esta tecnología no es necesario retirarlas por completo, lo que se hace es vaporizarlas para reducir el tamaño y conservarlas para que sigan cumpliendo su función como defensoras del organismo.
De todos modos, el mejor sistema para dormir bien y amanecer como nuevo es mantener unos buenos hábitos tanto previos a acostarse como durante el día.
Buenas noches
Existen una serie de recomendaciones que pueden evitar el ronquido que no desvela y que tampoco roba el sueño, como:
- No usar sedantes ni fármacos para dormir.
- Comer algo liviano y evitar la ingesta de alcohol en la noche.
- Mantener el peso adecuado.
- Practicar alguna actividad física con regularidad.
- Siga una rutina antes de acostarse y mantenga un patrón regular de sueño.
- No duerma boca arriba. Procure hacerlo de medio lado.
- No utilice una almohada muy baja, sino una que le ayude a tener la cabeza un poco levantada.







Directorio Teléfonico 


